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Tratamiento Post-Trasplante Corneal

Más de 47,000 cirugías de trasplante de córnea se realizan anualmente en los Estados Unidos. Desde 1961, más de 1 millón de personas han recuperado su vista con trasplantes de córnea. El objetivo de esta cirugía es reemplazar la córnea enferma con tejido corneal sano de un donante de órganos.

La enfermedad ocular corneal es la cuarta causa más común de ceguera (después de cataratas, glaucoma y degeneración macular relacionada con la edad) y afecta a más de 10 millones de personas en todo el mundo. La visión mejora gradualmente durante las próximas semanas después de un trasplante de córnea. Sin embargo, el obtener una visión estable en el ojo con la nueva córnea puede demorar de un par de meses a un año. Es casi imposible hacer que la curva del nuevo tejido corneal coincida exactamente con la córnea natural. Con toda probabilidad, habrá un cierto grado de miopía y astigmatismo. De hecho, la refracción postoperatoria es impredecible y un astigmatismo severo, será difícil de corregir con lentes blandos o anteojos. Esto se debe al proceso de sutura y curación a la cual toda córnea trasplantada debe someterse. Las cantidades leves de miopía y astigmatismo después de un trasplante de córnea pueden corregirse con anteojos, pero muchas veces la visión es imperfecta y son necesarios lentes de contacto rígidos permeables a los gases o lentes híbridos. En nuestro consultorio especializado en Miami, la mayoría de estos pacientes usan lentes esclerales. La razón principal por la que utilizamos estos lentes es la siguiente:

  1. Las nuevas córneas siempre tienen un riesgo de falla. Cualquier lente que entre en contacto con la córnea del donante puede causar irritación al ponerle tensión mecánica. Esto eventualmente puede conducir a una infección y luego a una falla del órgano. Los lentes esclerales se arquean sobre la córnea porque solo están sostenidos por la parte blanca del ojo. Además, hay una reserva constante de líquido (solución salina) entre el lente y la córnea para garantizar que el ojo permanezca hidratado. Esto, además de corregir la visión, protegerá la córnea de posibles fallas.
  2. Excelente corrección de la visión. Como se mencionó anteriormente, después de un trasplante de córnea, a menudo hay niveles significativos de miopía y astigmatismo irregular. Estos tipos de errores de refracción pueden causar sensibilidad a la luz, distorsión visual y dolores de cabeza. Un lente escleral es la única tecnología existente que puede sustituir la córnea irregular trasplantada como superficie óptica. El lente escleral y la capa de líquido detrás de él, proporcionan una visión clara y cómoda para la mayoría de estos pacientes.